EJERCICIOS
DE INVIERNO
En
invernales horas, mirad a Carolina.
Medio apelotonada, descansa en el sillón,
envuelta con su abrigo de marta cibelina
y no lejos del fuego que brilla en el salón.
Medio apelotonada, descansa en el sillón,
envuelta con su abrigo de marta cibelina
y no lejos del fuego que brilla en el salón.
El
fino angora blanco junto a ella se reclina,
rozando con su hocico la falda de Aleçón,
no lejos de las jarras de porcelana china
que medio oculta un biombo de seda del Japón.
rozando con su hocico la falda de Aleçón,
no lejos de las jarras de porcelana china
que medio oculta un biombo de seda del Japón.
Con
sus sutiles filtros la invade un dulce sueño:
entro, sin hacer ruido: dejo mi abrigo gris;
voy a besar su rostro, rosado y halagüeño
entro, sin hacer ruido: dejo mi abrigo gris;
voy a besar su rostro, rosado y halagüeño
como
una rosa roja que fuera flor de lis.
Abre los ojos; mírame con su mirar risueño,
y en tanto cae la nieve del cielo de París
Abre los ojos; mírame con su mirar risueño,
y en tanto cae la nieve del cielo de París
1 La poesía modernista abunda en
elementos sensoriales. Resalta con azul los referentes a la vista; con amarillo los que se relacionan con el tacto; con rojo los del oído; con rosa los del olfato y con gris los del gusto.
2 Figuras retóricas en el fragmento subrayado
3 Relaciona lo que has observado en los dos
ejercicios anteriores con las características del Modernismo.
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